su labor fué FUNDAMENTAL EN LA TRANSICIÓN SINDICAL DE españa

Carlos Pardo: un socialista y sindicalista gallego ( y II)

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  • Redactor de Exprés Español (1970-1977)



Portadas del Exprés Español, editado en Alemania


Entre 1970 y 1977 Carlos Pardo fue redactor de Exprés Español.[1]La redacción de Exprés Español estuvo en manos de un grupo de socialistas españoles residentes en la RFA, concretamente en Frankfurt y Múnich. 


Por la parte de Frankfurt los redactores fueron Manuel Fernández-Montesinos[2]Ramón Cotarelo (estudiante en aquellos momentos en la Johann Wolfgang Goethe Universität y actualmente catedrático emérito de Ciencia política en la UNED), Carlos Pardo (encargado de la oficina de asistencia a los afiliados españoles al IG Metall), Santiago Rodríguez y Salvador Justel


Desde Múnich participaron Josep Moll Marques ("en la foto") y Manuel Moral (fundadores de Radio Munich 2-emisión en castellano), y algún tiempo después se sumó al equipo de redactores José María Arche Molinero. 


Desde su lanzamiento en el mes de octubre de 1970, Exprés Español tuvo muy buena acogida entre los españoles en Alemania y en pocos meses su tirada superó los 10.000 ejemplares.


Manuel Moral, con la locutora Charo Navascué, en Radio Baviera (Alemania)


Carlos Pardo se había trasladado a Madrid, donde ejercía como representante regional de la Federación Internacional de Trabajadores de Industrias Metalúrgicas (FITIM), y propuso una reestructuración de la revista con nuevos colaboradores y corresponsales, así como cierta jerarquización en torno a Andrés Sorel como nuevo director, algo que no vieron bien los redactores muniqueses. Tras la muerte de Franco se quería potenciar la distribución de Exprés Español en España, aunque en realidad se acabó disolviendo la revista de manera precipitada en 1977, ante la celebración de las primeras elecciones legislativas.


Carlos Pardo, a la derecha con Nicolas Redondo, en el centro (Foto: UGT/FICA)


El 15 de mayo de 1971 Carlos Pardo fue arrestado por las autoridades españolas al llegar al aeropuerto de Barajas con el pretexto de que su pasaporte no estaba en regla y acusado también de actividades sindicales en la República Federal de Alemania. Pardo había sido enviado a España por el IG Metall para acompañar al editor de su publicación, Der Gewerkschafter, para ayudarle como intérprete y controlar las elecciones sindicales.

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Hans Matthöfer


Hans Matthöfer (posteriormente ministro en el gabinete del canciller Helmut  y otros diputados socialdemócratas condenaron la detención de Pardo por sus actividades sindicales en Alemania y enviaron telegramas de protesta al embajador español en Bonn y al ministro de Justicia, considerando que el arresto de Pardo representaba una intromisión en la libertad de opinión en la RFA. Entonces el embajador español, José Sebastián de Erice, respondió que la detención de Carlos Pardo posiblemente estuviera relacionada con su actividad en Exprés Español, publicación de la que Matthöfer era editor. Varias secciones de la UGT en la RFA enviaron telegramas al canciller Willy Brandt, al presidente de la DGB (Heinz O. Vetter) y al presidente del IG Metall (Otto Brenner), protestando contra la detención de Pardo y acusando al Gobierno español de no respetar la libertad de asociación sindical y los derechos democráticos de los trabajadores españoles.


El IG Metall también envió varios telegramas a las autoridades españoles exigiendo la liberación de Pardo, y el 21 de mayo de 1971, durante la celebración del cincuenta aniversario de la Europäische Akademie der Arbeit, tuvo lugar en Fránkfurt una manifestación de 150 personas exigiendo su libertad. Por otra parte, el ministro de Trabajo de la RFA recibió un escrito firmado por cuatro diputados socialdemócratas, entre ellos Matthöfer, en el que exhortaban al gobierno alemán a incluir en el nuevo acuerdo sobre contratación de trabajadores una cláusula que garantizase los derechos fundamentales concedidos por la Constitución alemana a todos los trabajadores de la RFA.


A pesar de la movilización, Carlos Pardo estuvo retenido durante varios días en la Dirección General de Seguridad en Puerta del Sol, fue puesto a disposición del Tribunal de Orden Público y enviado a la prisión de Carabanchel el 22 de mayo de 1971 acusado de propaganda ilegal por sus actividades en Exprés Español y especialmente por un fotomontaje en el que aparecían Franco y Hitler, aunque en realidad esta acusación era una excusa, puesto que el motivo de fondo eran sus actividades sindicales y políticas entre los trabajadores emigrantes. Según Carlos Pardo, entre sus interrogadores estuvo Juan Antonio González Pacheco, comisario de la Brigada Político Social, más conocido como Billy El Niño.


El Gobierno español acabó cediendo a las presiones alemanas y el 18 de junio de 1971 Pardo fue liberado bajo fianza de 50.000 pesetas. Posteriormente Matthöfer y Fritz Schäfer, ex subsecretario de Estado, reunidos con los ministros de Justicia y Exteriores españoles, trataron de asegurar para los trabajadores emigrantes en la RFA el derecho a la libre asociación y libertad de opinión.


El gobierno español prometió no volver a proceder contra ninguno de sus trabajadores en la RFA por sus actividades políticas y sindicales en territorio alemán. El episodio de Pardo es un ejemplo del compromiso de los socialistas europeos, especialmente de la socialdemocracia alemana, con la democracia y los trabajadores emigrantes; constituye además una muestra de la capacidad de influencia externa en los acontecimientos del Estado español.


El movimiento socialista alemán facilitó apoyo financiero, logístico y moral. La presencia de individuos españoles que pertenecían tanto a la UGT como al IG Metall, tal como Carlos Pardo, quien tenía excelentes relaciones con socialistas alemanes fue decisivo para la intervención de los socialistas alemanes en los asuntos españoles.


El establecimiento de la Fundación Friedrich Ebert en Madrid en 1975 y la ayuda proporcionada a la Fundaciones Pablo Iglesias y Largo Caballero, contribuyó de manera decisiva a la organización del PSOE y la UGT durante el periodo de transición.


Durante la transición española Carlos Pardo fue representante para España y Portugal de la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas (FITIM). Después de haber trabajado durante una década en la dirección del IG Metall en Fráncfort, Pardo había dirigido en 1975 la delegación de la FIOM en Lisboa, donde trató de favorecer el desarrollo de los escasos cuadros sindicales cercanos al Partido Socialista. Desde 1976 en su puesto en la FITIM con sede en Madrid, contribuyó activamente en la transición a reconstruir desde la base las estructuras de la Federación Siderometalúrgica de UGT, siendo hasta su jubilación apoyo y consejero de su Comisión Ejecutiva Federal.






[1] La revista Express Español fue editada y publicada en la República Federal de Alemania (RFA) entre 1970 y 1977 con el impulso de la socialdemocracia alemana. El equipo de redacción principal, donde había periodistas profesionales, se encontraba ideológicamente comprometido con el socialismo y hacía alrededor de una década que vivía en Alemania occidental. Su editor fue  Hans Matthöfer que entre 1974 y 1982 ocupó varios ministerios en el Gabinete del Canciller alemán Helmut Schmidt.



[2] Manuel Fernández Montesinos-García Lorca era sobrino del poeta Federico García Lorca.


Fuentes de información:

> Entrevista a Carlos Pardo en el perfil de la Fundación Anastasio de Gracia - FITEL en Youtube, en https://www.youtube.com/watch?v=s8Yfwej7fiQ.

> LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA SOCIALISTA ENTRE LA EMIGRACIÓN ESPAÑOLA EN LA REPÚBLICA FEDERAL DE ALEMANIA (1960-1982), Tesis doctoral de  Elisabeth Ripoll Gil, Universitat Illes Balears, 2017

> Fundación Anastasio de Gracia-FITEL


> Fundación Pablo Iglesias

> Foto de José Moll Marques, Mallorca Magazin

Carlos Pardo: un socialista y sindicalista gallego (Parte I)

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