Los vinos de Yecla están de moda

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Los vinos de Yecla destacan por su calidad y aroma. Una combinación posible gracias a la mezcla de tradición y modernidad que sus bodegueros han realizado desde finales del siglo XX.


Popularmente destaca esta zona por la altitud de sus localidades y, por ende, de sus campos de cultivo. Y es que los viñedos se sitúan entre los 535 y los 800 metros sobre el nivel del mar. Esto influye sobre el proceso de crecimiento y maduración de las uvas, dándole al vino de la zona unas particularidades muy concretas.


Yecla: Una localidad vinícola


La zona de Yecla se encuentra en el nordeste de la provincia de Murcia, un enclave desde el que se cultivan grandes extensiones de uva Monastrell, ingrediente principal de los vinos de Yecla. No es, sin embargo, la única variedad de uva que se cultiva, pues también hay terrenos en los que encuentran viñedos de moscatel o malvasía, entre otras.


Los terrenos de la zona son de naturaleza caliza, teniendo además, un subsuelo espeso con presencia de carbonatos y una superficie arenosa con formaciones de arcilla. Es pobre, sin embargo, en materia orgánica aunque cuenta con una adecuada permeabilidad.


Esta zona productora se encuentra dividida en dos subzonas: Yecla Campo Arriba y Yecla Campo Abajo. En ambas se producen vinos tintos de gran calidad.


Parte fundamental de la uva de la zona es el clima del entorno. La temperatura se caracteriza por una elevada oscilación térmica (ronda los 20ºC), lo que permite una excelente maduración del fruto en la mata en un proceso que se desarrolla de manera constante cuando llega el buen tiempo.


Las precipitaciones en Yecla son escasas y se concentran durante las estaciones de otoño y primavera, lo que facilita el riego de los campos y su grado de humedad.


En sus bodegas se producen tanto vinos blancos como tintos, siendo los segundos los que más fama han dado a la zona.


Vinos de Yecla: Características


Los vinos de Yecla se caracterizan por ser de un color intenso, tener un aroma potente con reminiscencias de los cultivos y bosques cercanos. De ahí que tengan un olor afrutado cuando se acercan a la nariz.


Se trata de vinos tintos potentes que potencian los sabores de los alimentos con los que los acompañemos. Ductilidad que le ha llevado a ser ampliamente demandado por el público para sus celebraciones sociales.


Una muestra de un vino tinto de alta gama elaborado en esta zona vinícola es Enfuria Classic, un vino tinto de color rojo picota, con aroma afrutado y reminiscencias de chocolate. Debe consumirse a una temperatura ambiente que ronde los 16- 18 grados centígrados, pues en otro tramo no se degusta en su totalidad. Su elevada calidad es debida en parte a su proceso de maduración y también a su elaboración 100% Monastrell. De hecho, este vino tinto de Yecla se somete a un proceso de crianza en barricas nuevas de roble francés Allier con una capacidad de 500 litros, durante 20 meses.


Otro ejemplo de calidad en un vino tinto de Yecla es DEMUERTE, un vino de color rojo violáceo que se obtiene de la mezcla de las variedades de uvas Monastrell y Sirah. Combinación que se deposita posteriormente en banquetas de acero inoxidable a 24 grados centígrados de temperatura. Una maceración larga que se realiza a lo largo de 21 días. A diferencia de otros vinos tintos de la zona de Yecla, DEMUERTE es un vino de paso suave en boca que recuerda a los frutos rojos, al roble y a la bollería tradicional.


Estos dos magníficos vinos que destacamos en este post son parte de la oferta de Winery On, una bodega enclavada en la zona de Yecla. En esta ocasión hemos querido mencionar estas dos creaciones aunque sin duda cualquier elección de esta pequeña pero sibarita bodega satisface al paladar más exigente en materia de vinos.

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