Ammán, la sorprendente y carismática capital de Jordania

|

Moderno Aeropuerto Queen Alia de Ammán, diseñado por Norman Foster


Jordania es uno de los países más turísticos de esta parte del mundo. El Reino Hashemita de Jordania está a orillas del río Jordán y tiene frontera con Iraq, Arabia Saudita, Israel, Palestina, el Mar Rojo y el Mar Muerto así que disfruta de una ubicación genial para los amantes de la historia.


Amán, ciudad de treinta colinas, es la capital, tradicional puerta de entrada y salida de todo gran viaje a ese magnífico país repleto de lugares míticos que no pueden faltar en el pasaporte de cualquier viajero -Petra, Jerash, Wadi Rum, el Mar Muerto...


Vista de la Ciudad de Ammán


Ammán está en una zona de valles y originalmente se construyó sobre siete colinas así que los perfiles montañosos siguen siendo muy característicos Goza de un clima semi árido así que incluso en primavera la temperatura roza los 30 ºC. Los veranos suelen ser calurosos y el invierno comienza cuando termina noviembre. Suele hacer frío y hasta puede nevar en alguna ola de frío.


El aeropuerto internacional Queen Alia es sin duda una de las construcciones de las que los jordanos se sienten más orgullos. La nueva terminal ha sido diseñada por el prestigioso arquitecto Norman Foster quién se inspiró en las tiendas beduinas del desierto.

En la capital jordana viven 3 millones de personas, la mitad de toda la población que habita Jordania pero, es la ciudad con mayor cantidad de habitantes y considerando el Medio Oriente es bastante liberal y está bastante occidentalizada. 


Los habitantes de Amán son multiculturales, educados, hospitalarios y conforman una sociedad muy variada. Dan la bienvenida a los visitantes y muestran orgullosos su fascinante y vibrante ciudad, donde donde el turista extranjero se siente cómodo.  Avenidas anchas y paseos peatonales ocupan la zona más moderna. Pero su casco histórico sí es irregular y laberíntico. 


La Ciudadela es un hermoso lugar que encierra restos romanos, bizantinos e islámicos: el Palacio de los Omeyas (730 d.C.), los restos del templo de Hércules, las ruinas de una iglesia bizantina del siglo VI o VII d.C. Es un buen lugar donde sentase a contemplar anochecer. Es un lugar fascinante lleno de contrastes, que consigue mezclar lo antiguo con lo moderno de una manera única. Cuando el sol se despide, la arena del desierto que rodea la ciudad asciende y las luces de la ciudad tintinean entre una neblina sedosa. 


Ammán es una ciudad de edificios bajos, salvo en el centro que se han construido algunas torres modernas y con mucho vidrio. Los edificios residenciales no tienen más de cuatro pisos y suelen tener balcones y porches.


Hay centros comerciales, tiendas, restaurantes y bares occidentales por todos lados así que lejos está de ser un sitio conservador


Dos aspectos de la ciudad moderna de Ammán


Ciudad de contrastes


Ammán es una ciudad con siglos de historia así que tiene un capítulo prehistórico, también griego, romano, otomano, británico incluso, hasta lograr su independencia. Cuenta con un buen sistema de transporte público, de renovación reciente, así que te puedes mover en autobús una vez que llegas a cualquiera de sus dos aeropuertos internacionales. La avenida principal de la ciudad tiene ocho rotondas y aunque el tránsito es caótico orientarse es relativamente fácil.


¿Cuáles son las atracciones turísticas de Ammán? Podemos hablar de las más importantes que son las que no hay que dejar de ver nunca: la Ciudadela, el anfiteatro romano, un baño turco, una tienda de especias, el Museo Real del Automóbil, el Museo Jordano, el Museo Arqueológico y la Galería Nacional de Bellas Artes, por ejemplo. Amén de las excursiones de un día en las que nuestro primer destino es Petra.


Templo de Hercules

La Ciudadela de Ammán 


La Ciudadela de Ammán está en la colina más alta de la ciudad, Jebel al-Qala’a, a unos 850 metros de altitud. Esta colina ha estado habitada desde la Edad de Bronce y la ciudadela está rodeada de una muralla que ha sido reconstruida varias veces en distintos períodos históricos y que tiene 1700 metros de largo. Dentro, lo que no hay que perderse es el Palacio Ummayad y el Templo de Hércules. Este templo fue construido en tiempos de Marco Aurelio y lo que queda de él revela que era un templo muy adornado.


Palacio Umayyad

El Palacio Umayyad


El Palacio Umayyad es un complejo real residencial que fue el hogar del gobernador y que se destruyó en un terremoto en el año 749 d.C para siempre quedar en ruinas. Ha quedado el enorme salón de audiencias con forma de cruz y un cielo raso maravilloso que fue reconstruido por arqueólogos españoles. También ha quedado la cisterna con su escalera hasta el fondo y la columna que medía el nivel del agua y la Basílica Bizantina del siglo VI con sus mosaicos. Hay audioguías para visitar toda la Ciudadela, a JD 15 por hora.


Anfiteatro Romano de Amman

El Anfiteatro Romano

 

El Anfiteatro Romano ha sido restaurado. Está en un lateral de una colina y tiene capacidad para seis mil personas. Se cree que fue construido en el siglo II y tiene un santuario que albergaba la estatua de Atenea que hoy está en el Museo Arqueológico Nacional. Se lo restauró a fines de los ’50 pero no se usaron materiales originales así que no ha quedado tan bien. La luz de la mañana es la mejor para tomar fotos y la del atardecer, pues es soberbia.


Baño Turco en Ammán

Baño Turco 


Para relajar un poco podemos visitar un Baño Turco. Aquí las mujeres se bañan por un lado y los hombres por otro. Hay jacuzzis bien calientes o tibios y también saunas fríos. Es estupenda la experiencia y nos relajamos mucho. Otra buena experiencia es visitar una tienda de especias. ¡Los aromas son increíbles! Puedes oler, probar y comprar para llevarte a casa especias únicas. También puedes probar un sabroso café jordano, elegir entre uno turco o uno saudí, degustar las mezze, aperitivos o tapas (falafel, humus, tabbouleh, fattoush, olivas…).


Museo Real del Automóvil

Museo Real del Automóvil

 

El Museo Real del Automóvil revela la historia de Jordania desde los años ’20 hasta la actualidad. Los coches son los de los anteriores reyes, del Rey Abdullah I, fundador del reino, en adelante. Hay un Lincoln Capri de 1952, un Cord 810 de 1936 y un Mercedes Benz 300SL de 1955. Los turistas pagan 3 JD y el museo abre todos los días menos los martes, de 10 a.m a 7 p.m, aunque en verano las puertas cierran a las 9 p.m.


Por su parte el Museo Jordano nos revela la historia cultural del país a través de su rico patrimonio. Está en el centro, en Ras al-‘Ayn y si te interesa el pasado, presente y futuro de este Reino en Medio Oriente es un sitio interesante. Ojo que cierra los lunes. El Museo Arqueológico tiene salas de exposiciones, un laboratorio de conservación, muchas galerías y exposiciones temporales que también tratan sobre la cultura, herencia e historia de este país.


Ammán de noche

En dos o tres días puedes recorrer Ammán con facilidad disfrutando de sus mañanas, sus tardes y sus noches. Hay restaurantes y discotecas para bailar, hay cafeterías y bares para relajarse, beber algo fresco y sentirse aunque sea un rato parte de la ciudad jordana. 


Oportunidad de visitar la emblemática Petra


Naturalmente estando en Ammán, es representa una oportunidad irresistible para conocer la milenaria ciudad de Petra que no deberíamos pasar por alto: un tour privado que dura unas 10 horas y sale temprano, a las 7 a.m. Petra está a 225 kilómetros de Ammán. Calcula unos 190 euros.


Petra

Fachada del Tesoro, de Petra donde desemboca el Siq 

 

Si no vas en tour puedes coger el autobús y comprar el ticket en el Centro de Visitantes de Petra en Wadi Musa, la ciudad más cercana a las ruinas, a dos kilómetros. A las ruinas llegas caminando o a caballo cruzando unas altas paredes de roca, el Siq. El ticket de un día cuesta 90 JD y si te quedas más tiempo, una noche, cuesta 50 JD. Hay sitios para comer en el lugar y con la entrada te dan un mapa para ubicar todo el complejo. Claro que puedes llevar tu propia comida.


¿Te quieres quedar en Petra a dormir y continuar la visita al día siguiente? Tienes un campamento, el Campamento Beduino Siete Maravillas con camas desde 22 euros por noche por persona, el Rocky Mountain Hotel con habitaciones desde 19, 44 euros con desayuno árabe incluido o el Hotel Al Rashid, con desayuno y aire acondicionado y habitaciones desde 16 euros, por ejemplo.


Vistas de la Ciudad de Petra, en Jordania, desde el Hotel Rocky Mountain  


Toda vez que visitamos Ammán, es una oportunidad para conocer y disfrutar algunos días en un spa a orillas del Mar Muerto... una experiencia única


Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.