​Valladolid te invita ……..

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Plaza Mayor de Valladolid


Con motivo del cuarto centenario de la muerte de Cervantes, la capital castellano-leonesa organiza una ruta turística que nos traslada en el tiempo y nos invita a recorrer los sitios por donde transitara la vida del genial escritor durante su estancia en la ciudad de Valladolid.


Miguel de Cervantes Saavedra pisó por primera vez esta ciudad, cuando su padre Rodrigo de Cervantes que era lo que en esa época se llamaba cirujano (especie de médico-sangrador, oficio frecuente de muchos judíos conversos como era su caso), acuciado por las deudas llegó con toda su familia a la ciudad, corría el año 1551 por aquel entonces Cervantes contaría con unos cuatro años de edad, y es de suponer que fue en esta ciudad donde aprendió a leer y escribir. Posteriormente Don Rodrigo de Cervantes debido a la acumulación de deudas es llevado preso unos meses y se le embargan todos sus bienes, así que en 1556 cuando el padre de Cervantes es puesto en libertad, la familia deja Valladolid definitivamente y se trasladaran a Córdoba huyendo de la ruina y a intentar recuperar parte de una herencia a la que parece ser tenían algún derecho. Del edificio en que vivieron estos años no se conserva nada.


Pero sin duda la segunda vez que Cervantes regresa a Valladolid ya adulto con 58 años es la más relevante, en esta ocasión él y su familia se trasladan con la Corte del rey Felipe III cuando este la instala en Valladolid en 1601, ya que Cervantes desempeñaba tareas de recaudador de impuestos y además era comisario de la armada.


Acompañado por su familia, todas mujeres a saber sus hermanas Andrea y Magdalena, su sobrina Constanza, su hija Isabel y una criada, ocupan una de las viviendas del Rastro de los Carneros (llamada así porque en esa calle se sacrificaban las reses) y destacando que frente a las viviendas pasaba uno de los brazos del río Esgueva que había que cruzarle por un antiguo puente que estaba situado justo frente a la casa.


Las hermanas del escritor eran muy famosas en la Corte por aquel entonces no solo porque eran buenas modistas y cosían para muchas de las grandes familias, sino que eran consideradas mujeres de condición alegre. La tragedia que quedó registrada para la historia como El Proceso Ezpeleta, sucedió la noche del 27 de Junio de 1605, cuando Don Gaspar de Ezpeleta después de cenar con el marqués de Falces, decide llevado por sus malos pensamientos dirigirse a la calle del Rastro y en el camino tubo un altercado con otro individuo que terminó con el gentil caballero acuchillado de muerte en el puente frente a casa de Cervantes. Muchas fueron las conjeturas de porqué aquel hombre se dirigía al parecer a pedir socorro hacia aquellas viviendas, la declaración de una vecina que vivía en el desván de la casa y ejercía de beata en la Iglesia de San Francisco fue la que acusó a “las Cervantas” de ser promiscuas y recibir extraños amantes; este testimonio resultó decisivo para que Cervantes fuese detenido y además parece ser que al oir los gritos desde la calle el había salido a prestar auxilio al acuchillado y este detalle complicaba aún más su situación. No llegó a cumplir las 48 horas en el calabozo y pronto se disiparon las dudas sobre su inocencia, el caso nunca se terminó de aclarar, al fin y al cabo se trataba del asesinato de un seductor y la justicia terminó cerrándolo, pero a Cervantes el que las calumnias y murmuraciones del vecindario hubiesen puesto en cuestionamiento su honorabilidad y la de su familia le supuso una grave herida en su dignidad. 


Gracias a estos hechos que están perfectamente documentados, sabemos con certeza que efectivamente esa era la casa donde vivía Cervantes y hoy en día el edificio se encuentra en perfecto estado de conservación. 


Es visitable, en su interior se encuentra la Biblioteca Cervantina que ocupa la parte baja de la vivienda y luego hay además un patio y el jardín; en la zona superior de la casa se disponen varias habitaciones y salones además de la cocina todo perfectamente amueblado según el estilo del siglo XVII. El río Esgueva que pasa por la puerta actualmente está canalizado y enterrado bajo la calle por lo tanto el río y el puente del suceso actualmente ya no forman parte del paisaje.


CasaMuseoCervantesenvalladolid

Casa donde vivió Cervantes en Valladolid


Si el relato de esta parte de la vida del escritor en la capital vallisoletana resulta interesante, no lo es menos los motivos que llevaron al rey por aquel entonces a trasladar la corte de Madrid a Valladolid, y a todos los cortesanos, nobles, clero, ejército y funcionarios que aquella decisión conllevaba, y entre ellos claro está Cervantes por este motivo hubo de trasladarse a su nuevo destino.


Aquí adquiere gran relevancia la figura de Don Francisco de Sandoval y Rojas “Duque de Lerma” que era el primer ministro de Felipe III.


Al rey le agobiaban bastante las labores propias de su rango y distraía gran parte de su tiempo en entretenimientos, cacerías y demás que su Ministro alentaba y organizaba en gran medida, disponiendo de total confianza por parte del monarca y teniendo casi absoluto poder de decisión en las cuestiones del reino. Así fue que el Duque de Lerma organizó y llevó a cabo eficientemente las estrategias necesarias que terminarían ocasionando el mayor pelotazo inmobiliario del siglo de oro, obteniendo con ello inmensos beneficios y transformándose en uno de los hombres más poderosos de la época, tanto que llegó a manejar el sello real como Sumiller de Corps . El especuló comprando gran cantidad de fincas, villas y palacios en Valladolid a bajo precio y cuando todo esto estuvo bajo su dominio, convence al rey de las ventajas de trasladar la Corte hacia allí, y de paso conseguiría alejarlo de la influencia de su abuela la Emperatriz de Austria por entonces recluida en el convento de las Descalzas de Madrid, quien no veía con muy buenos ojos la influencia tan desmedida del Ministro sobre su nieto. 


El traslado sucede en 1601 y el Duque vende todas sus propiedades a los nobles y cortesanos recién llegados obteniendo inmensos beneficios, así le vende al mismísimo rey el Palacio Real de Valladolid que con el paso de los meses no le terminaba de resultar del todo cómodo al monarca por su tamaño y lo caluroso que resultaba durante los meses del estío, dando así pié al Duque a que le ofreciera la venta de la Huerta de la Ribera un lugar más fresco y adecuado para los períodos estivales ya que se encontraba a orillas del río. La transformación de la ciudad a raíz de ser la capital del imperio, fue importantísima y así se configuró una nueva Valladolid mucho más regia. Hoy día la mayoría de estos inmuebles, testigos mudos del peso histórico y cultural de esta capitalidad en la que se concentraba el poder en todas sus facetas como cabeza visible del imperio, siguen en pié y son parte del encanto y del inmenso patrimonio cultural que la ciudad ofrece a quienes la visitan.


La historia del Duque de Lerma continúa, haciendo la operación inversa unos pocos años después, es decir después del traslado de la corte se hace propietario de muchos de los inmuebles que se quedaron vacíos en Madrid y así en 1606 vuelve a convencer a su majestad a que retorne con la corte nuevamente a ella. Muchos fueron los enemigos que fue cosechando incluida la reina Margarita y poco a poco va perdiendo sus influencias cayendo en desgracia. Una vez descubiertas todas sus patrañas y corruptelas cayeron varios de sus amigos y Don Rodrigo Calderón secretario y mano derecha del Duque terminó pagando con su vida y fue ejecutado en la Plaza Mayor de Madrid; el Duque consigue aforarse bajo un cardenalato (ingresó en la iglesia como Cardenal) hecho que lo inmuniza de toda culpa, el mismísimo Felipe III le firma los permisos necesarios, falleció siendo inmensamente rico en 1625 .


Valladolid guarda muchos secretos; también sucedieron allí en el Colegio de San Gregorio "los debates de La Controversía" en la que Fray Bartolomé de las Casas sostenía que los indígenas de América tenían alma y debían ser tratados como personas frente al filósofo Juan Ginés de Sepúlveda que sostenía todo lo contrario y que solo servían como mano de obra, finalmente no se llegó a conclusión alguna, solo que durante el tiempo que duró el proceso se frenaron en el nuevo mundo todas las guerras de conquista con los indígenas hasta que se supiese quién era el ganador del debate.


Muchas son las historias que nos proporcionan los que la habitaron y ya no están, los que la habitan y siguen estando y también los que ya no están pero nunca se fueron. Valladolid también es tierra de fantasmas, valga de ejemplo el de doña Nicolasa que era la abuela materna del genial escritor José de Zorrilla, el solía recibirla en su habitación con cierta frecuencia, cosa bastante normal si no fuera porque ella había fallecido cinco años antes de su nacimiento. En la casa de Quevedo aún permanece cerrada la habitación que le correspondía a su abuela. Esta casa que se mantiene en perfecto estado también es visitable y existe además toda una ruta por la ciudad en busca de algunas de estas historias del más allá, que se suelen hacer al caer la tarde.



Valladolid también es Gastronomía, Cultura, Modernidad, Diversión y un largo etcétera de opciones que seguramente complacerán a los viajeros más exigentes, una urbe ordenada, elegante, tranquila que fácilmente puede visitarse andando por sus calles sin prisa, sorprendiéndonos en cada paso en cada esquina, disfrutando de los innumerables bares y terrazas y como no pecando a placer probando y deleitándose con la excelencia de su cocina.


La distancia desde Madrid es aprox. unos 200 km que se transforman en una hora si vamos en al AVE, sin embargo es un destino que no todos los turistas conocen ya que esta capital no está de paso hacia .. ni en la ruta camino de .., Valladolid es una ciudad a donde se va con intención de quedarse y pasarlo bien. Francamente visitar España y no conocerla es perderse una parte fundamental de la identidad Castellana y corazón de España, además de un rastro ancestral fundamental a seguir para todos los viajeros que procedemos del otro lado del charco. Gran parte de nuestras culturas tienen algo de su génesis allí, ya que fueron constituidas fundamentalmente en base al idioma que heredamos de los conquistadores y que es justamente originario de esa parte del país.


En Valladolid tal vez se hable el castellano más puro y con acento a nada que jamás hayan podido oír y desde esta parte de la meseta castellana se exportó al mundo la lengua que mas millones de cristianos usan para comunicarse con su Dios y segunda lengua en importancia comercial y cultural del mundo después del inglés, que por cierto otra de las grandes intrigas que guarda la ciudad es si realmente el máximo escritor en lengua inglesa William Shakespeare se desplazó hasta allí para conocer al gran Cervantes tan conocido en tierras inglesas por aquel entonces; posiblemente el misterioso Cardenio que era punto de unión entre ambos genios tenga la respuesta.


Muchos son los motivos y pocas las excusas para no incluir este destino en tus próximas vacaciones, Valladolid es un destino inteligente, consolidado y de calidad sin dejar de lado la amabilidad y buen hacer de los vallisoletanos siempre dispuestos a que la experiencia del forastero en su ciudad se le haga inolvidable. Para ello la ciudad cuenta con un equipo de gente excepcional, conocedores de los entresijos históricos de su ciudad, perfectamente documentados pero además didácticos y amenos en el relato.


Si estás pensando en hacer un viaje a través de los siglos, saber de sus protagonistas, conocer los grandes escritores que caminaron esas calles, intentar descifrar algunas de las claves que allí sucedieron y conformaron en gran medida el mundo tal como lo conocemos en la actualidad, conocer los escenarios reales donde sucedieron hechos de tremenda importancia, pero además poder hacer un descanso y en ese enclave privilegiado reparar fuerzas en alguna terraza donde saborear el arte gastronómico castellano hecho tapa o degustar platos contundentes como lechazos asados, sus famosas legumbres, roscos, almendrados ó empiñonados y todo esto regado con los mejores vinos locales, no olvidemos que Valladolid tiene cinco denominaciones de origen propias,está claro que con todos estos ingredientes el éxito está 

garantizado.


El lechazo vallisoletano, alimentado únicamente con leche de oveja churra es uno de los platos más característicos  


Valladolid te invita ......... a ser tu próxima tentación!!!

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