Marruecos, una ruta entre Atlas y desierto

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  • Naturaleza salvaje. Así se podría definir este viaje tierra adentro, alejado del mar, allí donde se despliegan magníficos paisajes. Es un Marruecos diferente, entre las alturas del Atlas Medio y la inmensidad del Sáhara. Una ruta para los más aventureros, los que buscan la emoción y a la vez desean recrearse en el propio silencio que produce la única compañía del cosmos. Las ciudades de Midelt, Errachidía y de Merzouga abren las puertas al este de Marruecos.
 

La naturaleza deslumbrante está al sur de Marruecos. Los viajeros más aventureros encontrarán su lugar entre las montañas del Atlas Medio y la profundidad del propio Sáhara, en una ruta única e inolvidable entre las cumbres y la árida arena.


Marruecos, Atlas

Montañas del Atlas medio, Marruecos


Midelt y Errachidía son ciudades de montaña con los relieves del Atlas Medio dibujando auténticos cuadros de la naturaleza, dando una sensación de calma y serenidad. Los cedros y abetos coronan estas alturas y acentúan la impresión de tranquilidad del lugar, mientras que en el valle crecen robles, datileras y olivos. Un gran número de excursiones permiten descubrir estos magníficos paisajes. Es, desde estos dos rincones marroquíes, desde donde iban y venían las caravanas cargadas de mercancías a Tombuctú.


Midelt, Marruecos 


    El desierto incipiente de los alrededores de Midelt y de Errachidía se encuentra realmente a las puertas de Merzouga.


Marruecos merzouga 1500

Marruecos, desierto de Merzouga 


La aldea se pierde entre la arena. En sus alrededores se alzan las dunas más altas de Marruecos y puede contemplarse el más hermoso amanecer del mundo. Allí se extiende un palmeral y fluyen aguas agitadas por el vuelo de los pájaros. Se trata del lago Dayet Srij y su población de aves migratorias: zancudas, tórtolas, lavanderas y cigüeñas. Escapadas puntuales o excursiones organizadas de varios días en mitad de esta inmensidad, brindan la oportunidad de conocer estos tesoros y de descubrir todas las riquezas que posee el desierto, arena bañada por sol y silencio. Un mundo de dunas, palmerales, pistas y rutas de senderismo, en la misma puerta del Sáhara. 


RACHIDIYA

Errachidía 

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