​El nacimiento de la cooperativa en Leiro: 1952-53 (II Parte)

|

Plaza de San Clodio, en Leiro (Escaneado del libro "Relación dalgunhas casas e liñaxes do Reino de Galicia." de Vasco da Ponte. Edición de 2008 de Clodio González Pérez)


En el año 1952 se da ya el empujón para la creación de una bodega cooperativa en Leiro intentando así salvar la riqueza vinícola del Ribeiro, valorada de aquellas en 120 millones de pesetas con una producción de trescientos mil hectolitros. El Ribeiro seguía en crisis. Igual que en el año 1934, se empezaba una nueva vendimia, pero la anterior seguía almacenada sin perspectivas de salir de los almacenes. Algunos desesperados optan vender el vino como sea y a cualquier precio, otros prefieren bajar la calidad de unos vinos que en su tiempo de máximo esplendor bajaban el rio Miño para llegar a Inglaterra. 


La crisis permanente del vino del Ribeiro se puede resumir en pocos puntos: el tipo medio de viticultor es minifundista, incluso algunos de carácter microfundista, con una producción anual de 25 a 50 hectolitros; la producción es de escasa calidad y no alcanza precios remuneradores; la elaboración se basa en criterios y creencias antiguas, equivocadas, anticientíficas, donde se llegan a mezclar vinos manchegos, bercianos y levantinos con los de la comarca, degenerando su imagen y calidad.


Gomariz 52

Gomariz, foto perteneciente a la Colección Salvador Llobet (UAB)


Otro de los factores que dificultan la imagen del vino del Ribeiro son los intermediarios, los corredores de vino, inicialmente figura pensada en facilitar la operación entre compradores y vendedores, pero con el tiempo se transformó en un abuso de poder quedándose con las cosechas de los minifundistas a precios de risa. Esta situación facilita a los intermediarios ser al mismo tiempo almacenistas. Ahora su función es comprar vinos en las mejores condiciones, reelaborarlos y venderlos a precios altos, esto siempre a costa de los pequeños productores que trabajan la tierra y no ven nada del enriquecimiento a su costa.



Lebosende, foto perteneciente a la Colección Salvador Llobet (UAB)


Para acabar con todo esto, los viticultores de las zonas situadas en las orillas del rio Avia se agrupan para poner en marcha la Cooperativa del Ribeiro del Avia, para salvar una producción de 130 mil hectolitros anuales, valorados en unos 50 millones de pesetas. Se prevé la construcción de una bodega cooperativa con una capacidad total de 20.000 hectolitros, con dos trenes de vendimia, uno para la uva blanca y otro para uva tinta, con una capacidad de trabajo de 30.000 kg por hora.


El impulsor de la cooperativa fue el entonces gobernador civil de Ourense, José Luis Albert Rodríguez, junto a Enrique Álvarez Simón, presidente de la Hermandad de Labradores de Leiro. Inicialmente los viticultores de la zona recibieron la idea de la cooperativa con mucho recelo. Estaban muy apegados a los viejos sistemas, al individualismo sea en la producción, elaboración y venta.


Finalmente se construye en San Pedro la Bodega Cooperativa Sindical del Ribero del Avia en 1952 con 12.937 hectolitros de capacidad, financiada con un préstamo inicial de un millón de pesetas, ampliado posteriormente a 2.300.000 pesetas. La obra corrió a cargo del ingeniero industrial de Logroño, Estanislao López Romero. Se emplearon 20 mil kilos de cemento para finalizar la obra que se caracteriza por tener una nave dividida en tinos, que son una veinte cubas de cemento, con un baño de cristal interior y cada una tiene una capacidad de 100 mil litros. La supervisión de la calidad de los vinos corrió inicialmente a cargo del practicante de Cirugía y Medicina de Leiro, Joaquín Manuel Rey Alvite Feás, miembro de una destacada familia de periodistas de Santiago de Compostela, que se había casado en 1942 en Ventosela con Marujita Parente Montero.


Antigua cooperativa leiro

Antigua Cooperativa de Leiro (Ourense)


La inauguración de la primera cooperativa de Galicia fue el domingo 22 de noviembre de 1953. En este proyecto participaron cosecheros y viticultores de Gomaríz, Vieite, Leiro, San Cristóbal, Beade, Beariz, San Lorenzo de Pena y San Clodio. Estuvieron presentes el Gobernador Civil de Ourense, José Luis Albert, el obispo Ángel Temiño, el Presidente de la Audiencia Provincial, el Superior del Convento Benedectino de San Clodio, y representantes sindicales y de cooperativas. Dieron la bienvenida en nombre de los 252 socios el primer presidente de la cooperativa, Emilio Eiján Lorenzo (juez municipal de Leiro) y el secretario, el abogado Enrique Álvarez Simón (en los años 60 concejal del Ayto de Leiro), y el primer gerente, Higinio Abad Carreiro (cosechero de Barciamedelle en Leiro y casado con María Emilia Montaña), dando las gracias a las autoridades que se implicaron en este proyecto y en especial al cura párroco de San Lorenzo de Pena, José Pérez González. El primer enólogo que se encargó del trabajo previo de preparación fue el químico y enólogo de Madrid, Francisco García Caballero (casado con Matilde Muñoz), que sería sustituido en el año 55 por Francisco Sáenz de Valluerca y Perea, perito agrícola-enólogo.


Pocos días después de la inauguración, la prensa local informa que una empresa argentina estaba interesada en adquirir cuatro millones de litros de vino blanco embotellado del Ribeiro.


En abril de 1954 se registra el primer accidente laboral de gravedad dentro de las instalaciones cuando el obrero de 44 años de edad, Emilio Rodríguez Rivera, transportaba un cubo de alcohol que se incendió casualmente, cayéndole sobre las ropas y produciéndole graves quemaduras.


Años 1955 a 1960


A pesar de esta iniciativa para asentar la población en la comarca y darle un futuro laboral, la emigración seguía siendo la única solución para muchos. Leemos en El Pueblo Gallego esta información de Castrelo de Miño con fecha del 1 de febrero de 1955: Es impresionante la cantidad de gente que diariamente sale de estos contornos en dirección a las Américas. Los pueblos quedan diezmados temiéndose que para realizar las faenas agrícolas no habrá gente, pues solamente se quedan los viejos que no pueden salir a buscar fortuna y, si eso continúa, dentro de poco no tendremos un hombre comprendido en la edad de 15 a 50 años.


De todos modos el experimento de la primera bodega cooperativa de Galicia despierta el interés de muchos para conocerla in situ. Una de las visitas del mes de noviembre del año 1955 era de los viticultores de Betanzos, acompañados de su alcalde Tomás Dapena, del secretario de la Cámara Oficial Agrarias, el señor Ramos, y el jefe de la obra de Cooperación Sindical, el señor Salinas. También una delegación de ingenieros agrónomos portugueses visitaron las instalaciones ubicadas en San Pedro.


En el año 55 se apuesta también por los publirreportajes en la prensa nacional, uno de ellos es a cargo del periodista madrileño, Luis Espinosa, que dedica un amplio reportaje sobre la Cooperativa de Leiro y la comarca de O Ribeiro en el semanarioEl Español”.


Los viticultores de Ribadavia en 1956 plantean de retomar la idea de crear una cooperativa en la villa, sobre todo teniendo en cuenta que en la campaña del 55, las uvas se pagaron a 2,50 pesetas el kilo, mientras que la Cooperativa de Leiro abonaba hasta 4,50 pesetas. Solo en la zona de Santiago la Cooperativa de Leiro llegó a vender cuatro millones doscientos mil litros, la mayoría tinto.


Ese mismo año, el alcalde de Ribadavia, Joaquín Robla Díaz, en unas declaraciones a El Pueblo Gallego por motivo de las Fiestas del Portal destacaba la necesidad que Ribadavia contase como Leiro con una Bodega Cooperativa para revalorizar y recuperar la marca vino del Ribeiro que en ese momento estaba por los suelos por la entrada de vinos foráneos de El Bierzo, La Mancha y de la zona levantina. Además se daría oportunidades laborales a muchos agricultores de la zona que no pueden ser absorbidos por las industrias de ataúdes.


Poco a poco se empiezan a realizar también actividades formativas como por ejemplo una destinada a la vinificación organizada por la Hermandad y la Sección Femenina de la ciudad de Ourense. 50 personas asisten a las actividades impartidas por técnicos de la Jefatura Agronómica de la provincia, que participan en las clases teóricas en el ayuntamiento de Leiro y las prácticas en la Cooperativa de Leiro.


En el año 1958 se procede por parte de la Junta Rectora al nombramiento de los integrantes del Consejo de Vigilancia: José Osorio Martínez (profesor de francés en el Instituto de Enseñanza Media), Antonio Iribarren Negrao (ingeniero de caminos, en 1968 miembro de la junta rectora constituyente de la Cooperativa del Ribeiro) y José Pérez González (cura párroco de San Lorenzo da Pena)


En enero de 1959 se procede por parte del Ministerio de Agricultura de fijar la zona de producción de los vinos de origen Ribeiro que tienen que ser vendidos sin manipulación y mezcla. Según el art 30 de la ley de mayo de 1933 la zona de producción abarca los terrenos de los términos municipales de Ribadavia, Arnoya, Castrelo de Miño, Carballeda de Avia, Leiro, Cenlle, Beade, Punxin y Cortegada. Las parroquias de Banga, Cabanelas y Varón ( Ayto de O Carballiño), Pazos, Albarellos, Laxas y Moldes (Ayto de Boborás), Puga, Iglesia de Puga, Olivar, Fa, Caleiros y Alongos (Ayto de Toén) y Touza (Ayto de San Amaro). Los comerciantes mayoristas radicados en la zona que no estén inscritos en el registro del Consejo Regulador deberán vender y rexpedir los vinos no embotellados y protegidos con los precintos y placas del consejo en el mismo estado que lo reciban, sin manipulación, ni mezclas. Lo mismo regirá para los demás mayoristas de vino del territorio nacional. El consejo regulador expedirá un certificado que deberá ir adjuntada a cada venta de vino no embotellado.


Solo en la zona de Santiago la Cooperativa de Leiro llegó a vender cuatro millones doscientos mil litros, la mayoría tinto. Por ese motivo en el año 1960 inauguran en la zona compostelana de Pontepedriña una delegación depósito para atender la demanda, siendo nombrado gerente del almacén José Vázquez Estévez. Al acto de inauguración acudió la junta rectora: Emilio Eiján (Presidente), Javier Vázquez Fidalgo (gerente), Enrique Álvarez Simón (secretario), Manuel Crispín Hermida (vocal) y José Pérez González, párroco de San Lorenzo (consiliario).


Con el tiempo la bodega se va modernizando con estrujadoras mecánicas, separadoras y seleccionadoras, y con pozos de fermentación atendidos por personal técnico cualificado. 

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.