El camino de la solidaridad se escribe con ‘estrelas’

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Alberto Barciela

    La gastronomía, cuando se despoja de su barniz puramente hedonista, se convierte en un lenguaje de fraternidad capaz de transformar el territorio. El próximo 8 de junio, Negreira volverá a ser el epicentro de esta comunión entre el talento y la conciencia social con la celebración de la duodécima edición de “Estrelas no Camiño”. En el bello y natural marco de la Finca Casa Barqueiro, que celebra este año un cuarto de siglo de excelencia, más de cuarenta chefs laureados por la guía francesa se darán cita no solo para rendir culto al producto, sino para iluminar una causa que merece toda nuestra atención.


    En esta ocasión, el evento abraza la labor de ARTFORDENT, la asociación gallega dedicada a combatir la enfermedad de Dent. Esta patología genética rara, que afecta severamente a la función renal, encuentra en el arte y la cultura su principal altavoz para recaudar los fondos necesarios que financien su investigación. Como bien señala María Castelao, presidenta de la entidad, la gastronomía posee una capacidad única para movilizar voluntades alrededor de una mesa. Es, en esencia, convertir el bocado sublime en un recurso para la esperanza de niños como Hugo, cuyo impulso creativo en pleno confinamiento fue la semilla de este movimiento que hoy une a familias de Galicia y Asturias a través de la pintura y la superación.

     La edición de 2026 adquiere una dimensión histórica al rendir homenaje a la figura de Juan Mari Arzak. No se puede entender la modernidad culinaria de este país sin el impulso del maestro donostiarra, principal artífice de la Nueva Cocina Vasca. Arzak, cuya tercera estrella Michelin brilla de forma ininterrumpida desde 1989, fue un apoyo determinante en los albores de este encuentro en tierras coruñesas. Su vínculo con Galicia, reforzado por una generosidad profesional inabarcable, será recordado con la presencia de su hija Elena y de tantos colegas que, inspirados por su magisterio, han convertido a España en una potencia mundial de los fogones.

    El impacto de este encuentro, que tuve el honor de impulsar, trasciende lo puramente emocional para instalarse en lo estratégico. Como recordó José Manuel Merelles, Director general de Turismo de la Xunta, la industria del viaje enogastronómico se ha consolidado como un motor fundamental para Galicia, con un gasto por persona que supera los 200 euros diarios, situando a nuestra comunidad como el destino predilecto para quienes buscan experiencias auténticas ligadas al origen. El Camino de Santiago, que en 2025 batió récords con más de medio millón de peregrinos, encuentra en estaciones como Negreira un alto en la senda donde la excelencia culinaria y la solidaridad se funden en un solo abrazo, proyectando una imagen de modernidad y compromiso.


    La conjunción de esfuerzos entre la administración pública y la iniciativa privada permite que Galicia lidere hoy los ránkings de fidelidad en el turismo de eventos. Con el Plan Territorial Enogastronómico en plena marcha y una inversión que supera los treinta millones de euros, la comunidad no solo vende paisajes, sino una identidad robusta donde la mesa es el altar de la cultura. Los “Bocados Solidarios” que hemos podido degustar como anticipo -desde la lubina en mantequilla tostada de Miguel González hasta el pulpo de Lira de Manuel Costiña- son la prueba fehaciente de que la vanguardia técnica no está reñida con la memoria del paladar y la generosidad de quienes los crean.

    Asistir a esta cita en Gonte no es solo un privilegio para los sentidos, sino un deber moral para quienes creemos en la capacidad transformadora de la sociedad civil. Las entradas, disponibles en los canales oficiales, representan una inversión directa en ciencia y en la mejora de la calidad de vida de los pacientes de Dent. Que la antesala del próximo Año Santo Jacobeo se vea iluminada por el ejemplo de la familia Rial y la entrega de los mejores cocineros del mundo, es la mejor noticia que puede recibir una tierra que, por definición, es generosa y acogedora con quien la transita hacia el horizonte de Fisterra.

    Entre el aroma del millo con alma y el latido del Atlántico, el 8 de junio volveremos a demostrar que, en Galicia, el Camino siempre lleva hacia el otro y que la cocina es el puente más corto entre dos corazones que deciden caminar juntos por una causa noble.


     La madurez de este proyecto impulsado por Rogelio y Fran Rial y su familia es el reflejo de una Galicia que sabe mirar al futuro sin olvidar sus raíces. Casa Barqueiro, nacida de una antigua casa de labranza del siglo XIX, simboliza esa evolución hacia la excelencia que hoy atrae a las miradas más exigentes del panorama internacional.

    En esta duodécima edición, cada bocado será un testimonio de gratitud hacia los que investigan, hacia los que cuidan y hacia los que, como Arzak, abrieron la senda para que hoy podamos disfrutar de esta explosión de talento con conciencia. El otro existe.

Alberto Barciela
Periodista 






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