Una nueva ronda de financiación de Turismo de Portugal apoyará 12 proyectos en regiones con baja densidad de población, por un total de unos 11 millones de euros, incluidos 4,5 millones de financiación directa. Se trata de experiencias más locales y menos masificadas. Desde el turismo de naturaleza y bienestar hasta la gastronomía y las rutas culturales.
Ponte de Lima, Foto Rui Loureço
La idea es sencilla: repartir mejor el turismo por todo el país y dar la oportunidad de beneficiarse a las comunidades más pequeñas, no sólo a Lisboa, Porto o la costa del Algarve.
Muchos de los proyectos subvencionados se basan en lo que estas regiones ya saben hacer mejor: comida tradicional, paisajes y viajes más lentos y orientados a la experiencia. Al mismo tiempo, la iniciativa pretende crear puestos de trabajo y dar nueva vida a zonas rurales que han luchado contra la despoblación a lo largo de los años.
Turismo sostenible
Los proyectos seleccionados abarcan una amplia gama de ofertas que ponen en valor la identidad local y las tradiciones. Entre las prioridades se encuentran el desarrollo de alojamientos rurales, la creación de rutas de senderismo y ciclismo, y la promoción de sitios de patrimonio cultural. También se dará un fuerte impulso a las experiencias gastronómicas y vinícolas, así como al turismo de bienestar (wellness), buscando atraer a viajeros que deseen ampliar sus itinerarios más allá de las áreas urbanas y playeras.
Al diversificar los atractivos, el gobierno espera que los ingresos generados por el turismo beneficien a una mayor parte de la población, asegurando que la sostenibilidad económica llegue a los rincones más profundos de Portugal.
En un contexto marcado por las tensiones en Oriente Medio, Portugal se perfila como uno de los grandes beneficiarios de los cambios en los patrones de viaje internacionales. Los turistas están optando por destinos percibidos como seguros, estables y alejados de posibles cierres de espacio aéreo. Informes de inteligencia turística como los de IPDT sugieren que Portugal, junto con España e Italia, está captando una atención renovada, estimando que el país podría atraer hasta 500 millones de euros adicionales provenientes solo del mercado alemán debido a su infraestructura desarrollada y clima cálido.
La firma de los contratos para estos 12 proyectos tuvo lugar en una ceremonia en Porto, presidida por el Ministro de Economía, Manuel Castro Almeida, y el Secretario de Estado de Turismo, Pedro Machado. Con este movimiento, Portugal se une a una tendencia creciente en Europa de redirigir los flujos de viajeros hacia regiones menos concurridas, protegiendo los recursos naturales y culturales de los destinos estrella mientras se inyecta vitalidad en las economías locales del interior.
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