Así será el futuro del consumo del vino tras la COVID-19

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Los últimos 20 meses han supuesto un cambio radical en los hábitos de consumo de todo el planeta. De manera muy inesperada y repentina se ha producido un confinamiento mundial, un cierre global de establecimiento y un cambio de hábitos y socialización respecto a la forma en que vivíamos antes del 2020.


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Cata de blancos de Vinos y Caminos (foto: Antón Alonso)


A través de lo que Wine Intelligence denomina "Experimento Natural", en alusión al último premio Nobel de economía, la consultora de mercados ha rastreado y monitoreado cómo los consumidores mundiales han cambiado sus comportamientos en este periodo.


"¿Qué pasa cuando no puedes ir a una tienda como solías hacerlo? ¿Qué ocurre cuando puedes ir a una tienda pero no en la forma en que solías hacerlo? ¿Qué sucede cuando se limita la socialización y el acceso a los establecimientos?" se cuestiona la firma británica.


Para las bebidas alcohólicas en general, y el vino en particular, donde gran parte de nuestro consumo se realiza en entornos sociales, es fundamental comprender el impacto de este "experimento natural" señalan desde Wine Intelligence. Por todo ello, han hecho públicas dos conclusiones que representan dos importantes cambios de tendencia en este sentido:


  • Menor conocimiento de marcas de vino


Según WI hemos pasado menos tiempo en entornos de venta minorista de vinos evaluando compras o charlando con el personal de las tiendas. En la mayoría de los mercados, los consumidores han realizado menos desplazamientos a estos establecimientos, y más rápidos, además muchos se han inclinado hacia la compra de vino online.

Como resultado, grandes segmentos de bebedores de vino que ocupan el término medio en la mayoría de los mercados, lo suficientemente interesados en el vino, pero no "obsesivos", señalan, han tenido menos exposición en persona a marcas de vino.


El impacto resultante ha sido una reducción en el conocimiento de las principales marcas de vino, aunque los datos del mercado sugieren que esta disminución a menudo no ha afectado los volúmenes de ventas, ya que los consumidores habituales de la marca han duplicado el volumen de compras y los que dejaban la marca eran consumidores esporádicos.


"Esto ha significado que el número promedio de marcas de vino que los consumidores conocen ahora en comparación con 2019 ha disminuido", señala la consultora.


Si bien, WI señala esta tendencia como global, existen grandes diferencias entre países.


  • El vino espumoso para ocasiones informales


La tendencia del vino espumoso es todavía más curiosa, ya que a medida que las restricciones se iban suavizando WI observa un incremento del consumo de vinos espumosos (Champagne, Prosecco, Cava, Lambrusco...) en ocasiones informales, lejos del consumo habitual de estos vinos antes del 2020.


Así, mientras se podría pensar que el vino espumoso sería una víctima de la Covid debido a la reducción de ocasiones sociales y más formales, los consumidores están ahora cada vez más abiertos al vino espumoso para ocasiones informales, indican desde Wine Intelligence.


Esta tendencia se puede ver especialmente en mercados clave de vino espumoso, como Estados Unidos, Reino Unido y Canadá. En estos mercados, aunque todavía no es la bebida de elección principal para ocasiones informales, ha habido un aumento significativo en la proporción de consumidores que disfrutan de bebidas espumosas tanto en comidas informales como fuera de las comidas, llegando incluso a competir con la cerveza como "bebida relajante" para momentos informales, concluyen desde WI.



Fuente: Vinetur



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