Hablando de Galicia

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Sobrado 189X 200

En 1705, se produce la rebelión catalana contra Felipe V. Esa sublevación no floreció como un levantamiento popular, sino que fue instigada y apoyada por la clase dirigente para conseguir determinados objetivos políticos. Barcelona contaba con una élite urbana cohesionada, que era el resultado de la mixtura de la oligarquía barcelonesa con la aristocracia tradicional y que se había consolidado con un importante resurgir de la economía catalana a finales del siglo XVII.


Ese levantamiento, en apoyo del Archiduque Carlos, terminó en derrota con la consiguiente entrada de las tropas de Felipe V en Cataluña el 11 de septiembre de 1714 al mando del duque Berwick. Y como éste escribió en sus memorias, recibió la orden de Felipe V de que «todos los rebeldes debían ser pasados a cuchillo» y «quienes no habían manifestado su repulsa contra el Archiduque debían ser tenidos por enemigos».


Muchos de los que pudieron escapar del ajusticiamiento se dirigieron precisamente a Galicia. Y aquí comienzan a desarrollar artes de pesca más productivas y desconocidas en Galicia. Paralelamente instalan fábricas de salazón de pescado. Y tratan el pescado, en salazón, pero para distribuirlo prensado. Con ello consiguen extraer la grasa, que no sólo oxidaba el producto, sino que se perdía el beneficio económico añadido de ese subproducto.


Teniendo en cuenta que las fábricas de salazón estaban exentas del impuesto de la sal, el negocio resultaba redondo, pues vendían la sardina prensada en salazón y la grasa obtenida del prensado, para iluminación y otros usos. Además, estraperlaban con la sal que obtenían libre del impuesto, vendiéndola.


Esa emigración que entiendo que se inició como éxodo, a consecuencia del Decreto de Nueva Planta de 12 de septiembre de 1714, que suprimió la legislación y los fueros catalanes. Posteriormente como señala Beiras (1995), basándose en los datos de Meijide Pardo, “desde mediados del siglo XVIII la inmigración masiva catalana a Galicia constituyó un caso insólito dentro de la historia de los movimientos demográficos, pues más de 15.000 mercaderes e industriales se desplazaron a una tierra más atrasada económicamente que la de su lugar de origen para desempeñar sus actividades comerciales. En este sentido hay que tener en cuenta que los gallegos estaban acostumbrados a ver marchar sus gentes desde tiempos inmemoriales pero no a recibir foráneos en busca de fortuna”.


Lo cierto es que ese fenómeno político y social dio lugar a un resurgimiento económico e industrial desconocido hasta el momento en Galicia. Algunos han llegado a denominar al siglo XVIII como el siglo de oro de Galicia. Otro día seguiremos hablando de nuestra Galicia y como todo eso se vino abajo.

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