Bodegas Andreu Solé: catar el vino frente al Mar del Caribe

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Ensenada de Guánica en Puerto Rico


Puerto Rico tampoco ha sido excepción al interés por la producción de vino en latitudes tropicales. Hace un tiempo cuenta con Bodegas Andreu Solé, cristalización del sueño de un valenciano que quiso convertirse en el primer vitivinicultor en Puerto Rico, una aspiración que concretó hace algunos años y luego de mucho estudio su hijo, Juan Ramón Andreu Solé.


En la zona de Guánica, al sur del país, Andreu Solé halló un microclima más apto al cultivo de vid que el húmedo clima tropical que domina en la Isla caribeña y allí mantiene sus viñedos y una bodega que más que para una comercialización voraz ha fungido como atractivo turístico, donde muchos enófilos se reúnen para disfrutar de alguna copa de los vinos que allí se producen.


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Viñedos de tempranillo de Bodegas Andreu Solé


Cuando llegas a la casa, estilo hacienda española, te impacta la belleza de su entorno, nada menos que la bahía de Guánica, arbustos de mangles, las montañas, ruinas de una central azúcarera, jardines, un muelle, palmeras de coco, barriles de madera, maquinaria vinculada al mundo vinícola y una terraza cubierta por las enredaderas de uvas sobresaliendo entre sus hojas los racimos. 


La imagen puede contener: cielo, exterior, agua y naturalezaVista de la ensenada de Guánica  y Muelle embarcadero de Bodegas Andreu Solé


La bahía que engalana el lugar contiene en sus aguas organismos de bioluminiscencia, observables en horas de la noche. Es así como empiezan a fusionarse la mezcla de aromas a salitre, uva, porto y las ricas tapas. Todo este escenario se convierte en uno cuyo único adjetivo sería mágico. 


 Bahía y pueblo de Guánica


Historia de la Bodega Andreu Solé


La familia Andreu Solé procedentes de Castellón de la Plana, España, luego de cumplir su sueño de visitar Puerto Rico, se establecieron aquí a finales de los años setenta.


Don Juan Andreu Roig fue un enólogo dedicado durante dos décadas a producir vino. En Guánica encontró tierras fértiles, con un microclima seco parecido a lo que conocía en su tierra natal. Seleccionó los terrenos y en el año 1981 comenzó con 28 hectáreas sembradas de uva para mesa. Su proyecto fue exitoso, sin embargo, en 1989 unas inundaciones desastrosas terminaron con el mismo.


Diez años después su hijo, Juan Ramón Andreu Solé decidió emprender otro proyecto y continuó con el sueño de su padre. Sembró nuevamente uvas pero esta vez para elaborar vino de mesa. Tomando en cuenta las condiciones de calor, clima y de la tierra, desarrolló un vino tipo porto reforzado y así surgió el vino Doce Calles, en honor al pueblo que los acogió. Es un vino fortalecido, "tipo Porto" que combina las propiedades de las uvas Merlot y Tempranillo, y el alcohol que se añade durante el proceso de fermentación. El producto final es un vino equilibrado muy diferente.


La imagen puede contener: planta, exterior y naturaleza Uvas Merlot para cosecha de 2017 


Botella de 12 calles, de bodega Andreu Solé


El éxito lo llevó a fundar Bodegas Andreu Solé en el entorno de la Ensenada donde radica la antigua Central Guánica. Así nacieron el primer vino de uvas puertorriqueño, las sangrías y los licores artesanales. Con este proyecto se rompe el mito de que no se puede sembrar uvas para vino en el Caribe y nuestra estrella brilla una vez más.


Tienen 1,5 ha sembradas desde 1999 con las variedades Merlot, Tempranillo, Moscatel (blanca) y otras en el sistema de espaldera vertical con sistema de riego por goteo. Las podas se realizan entre enero y marzo, las cosechas desde julio hasta diciembre


 

Fuentes:

http://bodegaandreusole.com

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