Vermú y brandy (Etimología)

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Desde hace años tomar el vermú es sinónimo de beber un aperitivo. En el año 1925 la Real Academia de la Lengua Española lo registra en su diccionario como una adopción social sea cual fuere el líquido que sirva de espuela para abrir el apetito.


Su origen es alemán (Wermut), que quiere decir ajenjo. La fama internacional la adquiere con la elaboración por parte de unos espabilados emprendedores de la región del Piamonte en Italia. Estos observaron en uno de sus viajes por Baviera en que los cerveceros utilizaban el vocablo Wermut para indicar un licor preparado con aguardiente y extracto de ajenjo.


Nos encontramos así en el siglo XVIII en Turín donde el industrial Antonio Benedetto Carpano crea un vino aromatizado para las mujeres de la alta sociedad piamontesa, que más tarde fue presentado a los reyes y príncipes de la Casa de Saboya, enviando estos productos delicados a las cortes alemanas. Más tarde los hermanos Luigi y Giuseppe Cora (1838), ayudados por la tecnología de la época, iniciaron su producción industrial, popularizando la bebida. En 1863 Alessandro Martini y Luigi Rossi crean la compañía Martini & Rossi en Turín, el actual referente mundial del vermut, el más consumido en el mundo.


Respecto al aguardiente del vino, el señor de las sobremesas españolas, más conocido como brandy, tenemos que hacer un viaje histórico por la región de Charente en Francia, patria del coñac. El coñac es muy antiguo, ya fue elaborado como alcohol de vino destilado en la región de Charente a partir del siglo XVII. Los ingleses, holandeses y escandinavos empezaron por entonces a comprar el vino quemado o brandewijn como decían los holandeses. El concepto inglés de brandy se reservaba en principio para los navegantes de la época.


En los siglos XVIII y XIX el principal destinatario del coñac es el mercado inglés. El aguardiente de vino que no procede de las regiones francesas de Cognac o Armagnac se le denominabrandy, del verbo inglésto brand, que quiere decir quemar, popularizando así la palabra a partir del siglo XIX. En el siglo XVII ya se utilizaba en España un concepto adaptado elbrandevino, pero no llegó tener la aceptación popular, incluso un concurso de ideas del siglo XVIII fue catastrófico por ser ganador el concepto de jeriñac, un pretendido homenaje a los vinos de Jerez, siendo finalmente objeto de burlas y bromas.


Pero razones históricas no le faltaban, dado que Jerez fue el centro principal y tradicional del brandy español. Parece ser que durante la ocupación musulmana de Andalucía, los árabes utilizaban las destilaciones de alcoholes para fines medicinales. Noticias fiables y documentales se encuentran a partir del siglo XVI, siendo su comercialización de forma regular, especialmente con las zonas del norte de España.


Winston Churchill cuando quería hablar de su padre solía decir: Mi padre era uno de aquellos viejos gentlemen que todavía bebía cognac. Yo ya pertenezco a la generación del whisky. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Churchill se retiró unos días de descanso a la Costa Azul y en el hotel de Montecarlo donde se hospedaba tenían en la bodega todavía una de las últimas botellas de coñac del año 1811, uno de los primeros Napoleón. Ni corto ni perezoso, pensando quizás en su padre, liquidó esa botella sin remordimientos. 

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