RIO DOURO O RIO DUERO, UN RIO ADORADO

Un paisaje para brindar, "Duero vinatero" y Peso da Régua (Portugal)

CAPITAL INTERNACIONAL DEL VINO Y DE LA VIÑA
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Peso da Régua, muelle de embarque de cruceros en el río Douro


Viajar a Portugal es siempre una buena decisión. Por la cercanía, por el clima, por la gastronomía... Y dentro de este país existe un amplio número de posibilidades: desde la capital Lisboa hasta el Sur hacia el Norte, será un decisión acertada, solo tiene que dejarse llevar. Si finalmente optan por esta última opción no pueden perderse la mágica línea del Douro (el nombre que recibe el río Duero cuando cruza la frontera). 


En el “Douro vinhateiro” que es, como su nombre indica, la zona del río Duero en Portugal dedicada al cultivo de la vid y la elaboración de los vinos de mesa y portos. 


Espetacular Paisaje.


Más de 40.000 ha. de viñedos plantados en unos 150 km. de escarpadas orillas, casi siempre en terrazas, con más de cien variedades de uvas que dan unos vinos de excelente calidad. Abruptos acantilados, ahora verdes y rojos, que caen al río cuyas aguas llegan a sobrepasar en algunos puntos los 20 metros de profundidad 


Duero-Douro, el río que los separa y los une


El Duero/ Douro es el tercer río más largo de la Península Ibérica (897 km), pero el más caudaloso (675 m³/s). Atraviesa el centronorte de la Piel de Toro hacia el Atlántico. Nace en Soria, en los Picos de Urbión, y desemboca junto a O Porto, la segunda ciudad más grande de Portugal. Durante su recorrido español da nombre a la denominación de origen Ribera del Duero ( Soria, Segovia, Valladolid y Burgos), una vez atravesada la frontera (hoy invisible) cambia su nombre por el de Douro, suelos pobres a base de esquisto y poco más, clima duro, que, sin embargo, presentan una belleza agreste excepcional. Tanto es así que en 2001 la Unesco incluyó la región en la lista del Patrimonio de la Humanidad en la categoría de Paisaje Cultural.


Peso da Régua, vista general desde la otra orilla del Duero


Peso da Régua es la localidad más importante de la ruta y una de las que posee más azulejos en su núcleo urbano. Asentada junto al Duero, motor económico y vital, y a menos de cien kilómetros de Oporto, es una ciudad alegre, de fachadas coloristas y con un muelle fluvial ajardinado. La Casa do Douro y el Museo do Douro son visitas ineludibles para conocer la historia del vino de Oporto y la influencia de los ingleses en su internacionalización.


Bancales de viñas sobre el Duero


Por encima de Peso de la Régua, el paisaje se convierte en un maravilloso tablero de trabajo y precisión humano: cada centímetro de estas áridas laderas cuenta para obtener deliciosos vinos y deleitar los ojos del viajero solo con contemplar el espectacular paisaje de viñedos, observando que el agua del río, unas veces azul y otras tan verdes como el color de las vides sobre las colinas y se respiraba tranquilidad... las fincas vinícolas de sus alrededores son lugares clave para conocer la cultura del vino que respira toda la región. 


Castigado por climas límites, con veranos tórridos e inviernos fríos, y primaveras y otoños deliciosos, suaves y con la naturaleza dando el mejor de sí misma, un paseo por el Duero vinicola es una excursión hermosa... 


Una región llena de vida


La región está llena y vida. Las enormes laderas del río van permitiendo crear microclimas en el descenso, y allí dentro caben valles, plantaciones frutales, quintas, granjas, ayuntamientos y villas. Eso es así antes de entrar en la región del "vino del Duero" o Douro vinhateiro”, mucho más dura a nivel climático, y donde la población se reduce drásticamente.


Además de los cruceros río arriba que facilitan la contemplación de paisajes únicos, inaccesibles de otro modo, es viajar a bordo del tren de vapor que, entre junio y octubre, recorre en una hora y media el trayecto entre Peso da Régua y Tua. A una velocidad que permite contemplar el paisaje reflejado en las aguas del río, un ejercicio de lo más relajante. Al otro lado de la ventanilla se suceden terrazas tapizadas de viñas, pequeñas aldeas y estaciones decoradas con azulejos que reproducen la vendimia y otras tareas agrícolas relacionadas con el vino.


Azulejos, típicos de Portugal, que reproducen la vendimia y otras tareas relacionadas con el vino



Peso da Régua es la capital de este micromundo vinícola; la pequeña ciudad, creada en el siglo XVIII por un industrioso e ilustrado Marqués de Pombal para canalizar la producción de vino. El Duero pasó de ser un monocultivo para los vinos dulces pensados para mercado inglés a diversificar y ofrecer cosas, cada vez más nuevas, conservando mucho de su cultura particular. De ahí, por ejemplo, esos tintos "emcorpados", hechos a partir del mismo viñedo plurivarietal que los "Portos", y que obliga a cuestionar ese mito del vino definido a partir de un varietal.


Existen posibilidades de hacer enoturismo, aunque, en una zona definida por varias publicaciones como uno de los mejores destinos turísticos en Europa, no es fácil procurar mucha información. Existen hermosas bodegas para visitar río arriba, río arriba del Peso de la Régua, intentando comprender la maravilla paisajística que veíamos al acercanos: la entera transformación de un accidente natural en un complejo y sinuoso tablero de trabajo humano, con un resultado único.






Llegamos así a las primeras bodegas. No hay muchas que estén abiertas sin cita previa, este es un aspecto a tener en cuenta que merece una previa investigación y selección . 


Un buen plan, para conocer las mejores, es reunir o unirse  a un pequeño grupo, alquilar un microbus en Peso de la Régua, y concertar algunas visitas. Pero para los viajeros más decididos a experimentar por si mismos y casuales, hay posibilidades de hacerse un pequeño plan a medida. 


A Quinta do Tedo es una auténtica maravilla. En la actualidad, esta propiedad del siglo XVIII, esta dirigida por Vincent Bouchard, viticultor borgoñés, y Kay Steffey Bouchard, con experiencia en los vinos de California. La colina desde donde la bodega se asoma al Duero, se convierte en un maravilloso micromundo en el que catar los vinos, un punto imprescindible para conocer los otros vinos que se elaboran por el Duero. Los Quinta del Tedo, resultan excelentes (ojo con decir "exquisito" esta acepción en portugués, justo tiene el significado contrario al español). La versión básica, con la apenas unos meses en barrica, lleno de matices y complejidad, es una cata imprescindible. 


Bodegas Fonseca


Un poquito más arriba hay que entrar en otro micromundo, el de las bodegas Fonseca. Ascendiendo con el coche por pequeñas pistas, llegamos la esta hermosísima quinta en la que te ofrecen, antes de la degustación, un paseo por los viñedos con el que entender el posterior proceso de elaboración de los "Portos". Aquí, en Fonseca, sólo hacen vinos dulces, pero apetece probar una bebida de moda, un Portonic, un cóctel de Porto blanco y tónica que sienta de maravilla para continuar de enoturismo.




Portonic o Porto Tônica

Para preparar, es muy fácil, viéndoles a ellos, en cualquier caso merece la pena probar y añadir imaginación.


Se puede usar el extra-seco o seco, este último posee un poco más de dulzura, pero eso va según el gusto del consumidor.


Cuatro cubitos de hielo en un vaso alto , 30-40 % ( al gusto ) de Porto Blanco seco o extra seco, una rodaja de limón, tónica y un poco de menta, un par de ramitas y completar con otra entera sólo para decorar y.... ¡¡¡Servir!!!


Es refrescante pero va bien en cualquier momento y por lo general sorprende a aquellos que no lo conocíamos, existe un peligro...¡Uno será poco!, así que será mejor beberlo relajadamente en compañía. ¡Salud amigos! 



Gastronomía del Douro. 


El hecho de que en Peso da Regua ser considerado un cruce de rutas y, por tanto de gentes, dio lugar a rica gastronomía.


El valle del Duero es un paraíso para la caza, conejo salvaje, sobre todo y el pescado de río. Su famosa cocina local es buena y variada: el pan regional, embutidos caseros; el chico cocido en horno de leña antiguo es una alternativa a la trucha. 


Diferentes culturas en un mismo territorio conduce a compartir y asimilar conocimientos y sabores. Quizá por eso la cocina local se caracteriza por una gran diversidad. Desde la antigüedad, especialmente en el contexto de trabajo en las terrazas del Duero es típico la sopa de cebolla o Troncha con alubias rojas. Las sardinas con pan, a veces acompañados de patatas hervidas, arroz y frijoles (alubias rojas). El tradicional arroz al horno con cordero y patatas asadas, los callos y el rancho con garbanzos, integran la gastronomía de Regua así como del Duero. 


Para el postre, el flan es de obligado cumplimiento el probarlo, sin olvidar la variada gama de postres tradicionales. Las recetas conventuales de antiguos conventos y monasterios, dulces de almendra,cavacas y la torta del rey, harán las delicias del paladar y llenar la mirada. Después de la jugosa fruta. Manzanas, peras, naranjas y extensos huertos; cerezas y muchos sabrosos frutos secos de bosques de castaños.


'Estos son los secretos de sabores inmemoriales, una paleta de aromas y gustos, que perpetúa de generación en generación hoy dan vida a la herencia culinaria del Duero.'


Esta región, da para muchas más propuestas y dependiendo del viajero, podrá comprobar el inmenso un potencial por descubrir, tanto en vinos como paisaje o gastronomía, etc. todo ello dentro de una elegancia singular en el contexto de la península.


Rutas del VinoRuta de los Viñedos, Ruta del OlivoRuta de los pueblos vinícolas o nuestra Propia Ruta, son posibilidades que colmaran las expectativas del visitante. 



Fuentes: elaboración propia y Manolo Gago y Douro Azul


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